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lunes, 4 de mayo de 2009

Fútbol. Vaya la que nos viene encima.




Vamos a ver, como estudié letras y además puras, el tema de las matemáticas, lógicamente, no se me ha dado nunca muy bien. Es más, siempre me las he ingeniado para no tener que estudiar mucho de este tema, simplemente con apuntarme a las clases particulares que mi profesor de turno ofrecía en alguna academia (que casi todos mis maestros funcionaban así) pues ya tenía un suficiente asegurado. Recuerdo otro que no conseguía dinero extra en tiempo libre sino que era fiel a su centro y, por tanto, no me daba esa posibilidad pero también me las ingeniaba, pues (en primero de BUP) no sólo descubrí las bondades de la cerveza, sino que tenía la oportunidad de compartir alguna que otra con mi maestro y, "el roce hace el cariño....", si había que echar una mano, se me echaba. Total, que yo, de matemáticas, nada de nada.
Pero claro, es que estas matemáticas son muy fáciles. Por probabilidad y por estadística, es bien fácil. Vamos a ver, si al segundo de la liga le han metido seis, a nosotros que estamos en mitad de la tabla, y gracias, nos meten la del pulpo. Hay quien, ante tal razonamiento, me ha dicho por ejemplo "al Valladolid, no pudieron meterle más que un gol". Dentro de la lógica, estaría bien propuesto el razonamiento pero, está claramente equivocado y, no se preocupen, que tras una breve exposición, verán claro cuán equivocado está.

Los partidos que el equipo o, superequipo como algunos han dado en llamar, no han conseguido ganar de forma expectacular, más bien por la mínima, han sido partidos con equipos que "les daban igual", es decir, con los que no tenían animadversación alguna o que eran puro trámite, entre partido y partido de copa o champions. Más o menos les daba igual, con la victoria aunque fuera por la mínima les bastaba.

Con el Madrid el caso ha sido bien distinto. Normalmente o, anualmente, estos partidos son de una rivalidad que va "in crescendo" con el paso del tiempo. No en vano, estos dos equipos son conocidos entre sí como "los eternos rivales". Si a esto le añadimos que el Real Madrid está segundo en la liga haciendo un fútbol bastante pobre, ganando por la mínima en el descuento con equipos del final de la tabla, esta situacion (lógicamente) no hace más que encender a todo aficionado culé y, por extensión, imagínense ustedes a los propios jugadores del Barcelona. Por tanto, ese partido se lo tomó el Barca como si le fuera la vida en ello, con muchisima cabeza y mucha clase (no podrán negarlo ustedes), pero "a muerte".

Y, aplicando una sencilla regla de tres, la misma o más importancia tiene para ellos la copa del Rey, por dos aspectos fundamentales. En primer lugar por seguir siendo los "reyes de copas" (del Rey, claro está) y en segundo lugar, porque además, de no ganar les pasarían los leones. Por tanto, los espero ese día con la misma clase, cabeza y empeño, como para meternos quince.

Lástima que este partido me pilla en Úbeda y no como en las fotos que les pongo que, tras hacer el recorrido completo a la calle Licenciado Pozas, frente a San Mamés, y después de una ingesta casi vergonzosa de Txakolí (o sin el casi). De estar allí, la derrota hubiera sido muchísimo más dulce de lo que va a ser, pero, en fin, lo intentaremos suplir con buen vino en el negocio del buen amigo Jero.

(Y,¿no podrán lesionarse ese día, al menos, Iniesta, Xavi y Messi? Sólo para ese día, por fa....)



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